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Enfría tu coche en pleno verano sin aire acondicionado.

Un método descubierto por un profesor japonés permite enfriar un coche más de 10 grados sin necesidad de encender el aire acondicionado y en menos de un minuto. ¿Te interesa? Pues es muy sencillo.

¿Quién no ha vuelto de la playa con 40 grados a la sombra para coger el coche y ha tenido que abrir todas las puertas y poner el aire acondicionado a tope? Pues esa desagradable sensación puede haber llegado a su fin gracias a un método inventado por un profesor japonés que permite bajar 10 grados la temperatura del coche en solo un minuto, y más barato que el aire acondicionado.

El método es simple: Con todas las puertas cerradas, se baja la ventanilla del copiloto, después se abre y se cierra cinco veces la puerta del conductor muy rápido –tal como se muestra en el vídeo–. Con este movimiento se consigue extraer el aire caliente del interior del vehículo. Si se quiere mayor efectividad, es bueno repetir el proceso con la ventanilla y puerta contrarias.

Es sencillo de hacer y reduce la temperatura del coche en 10 grados en tan solo un minuto. Merece la pena probarlo antes de emplear la misma táctica de siempre usando el aire acondicionado, ¿verdad?

Fuente : PABLO RECUENCO, http://www.autofacil.es/

¿Cuánto consume el aire acondicionado de tu coche?

Ya estamos en verano, ha llegado el calor, y en España lo notamos pero a base de bien. Hacer un viaje en plena tarde, o volver al coche después de haberlo dejado aparcado al sol, puede suponer poco menos que una lipotimia por el calor que puede llegar a acumularse dentro del coche, como si fuera un invernadero.

Hoy en día son muy pocos los coches que no equipan aire acondicionado, o cualquier variante tecnológicamente similar, se llame como se quiera llamar: climatizador manual, climatizador automático, climatizador electrónico, climatizador bizona, trizona, cuatrizona… En esencia nos referimos siempre a una máquina de frío. Vamos a ver brevemente cómo funciona, y sobre todo, cuánto gasta.

Coger aire caliente, enfriarlo e introducirlo en el habitáculo

A estas alturas ninguno debería sorprenderse si le decimos que el aire acondicionado consume energía, o en otras palabras, en un coche consume gasolina o gasóleo (o gas, o lo que sea que utilice el coche para moverse). Son caprichos de la física, y de la termodinámica en particular, pero para hacer un trabajo (con rozamientos, resistencias, pérdidas, etc) no queda otro remedio que consumir energía.

El aire acondicionado o climatizador de un coche, no deja de ser una máquina de frío que, gracias a varios elementos mecánicos y a un gas que cambia de estado, consigue enfriar el aire. O mejor dicho, consigue retirarle el calor al aire, ya sea el propio aire del interior del habitáculo, cuando el climatizador está en modo de recirculación (aspira el aire del interior y lo vuelve a impulsar), o el aire exterior, en modo normal.

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Un aire acondicionado funciona mediante la compresión mecánica de una sustancia que cambia de estado, de gas a líquido (y de líquido a gas), o en otras palabras, el gas refrigerante del circuito. Se realiza un proceso cíclico que se repite y repite y repite mientras el aire acondicionado esté encendido. Los elementos fundamentales, de manera resumida y sencilla, son:

  • El compresor, que aspira el gas refrigerante y lo comprime, o sea, lo somete a presión, por lo que sube su temperatura.
  • El condensador, el gas comprimido pasa a este elemento, que es básicamente un radiador, o esencialmente un serpentín, se condensa, de ahí su nombre, y pasa a estado líquido. Este radiador está en contacto con el aire exterior. El líquido está más caliente que el aire y le cede calor.
  • Válvula de expansión, el líquido comprimido pasa en un instante a tener mucho más volumen (se descomprime) cambia a estado gas y se enfría todavía más.
  • Evaporador, el gas frío pasa por otro radiador, en contacto con el aire que va al interior del habitáculo, y recoge su calor. El aire se enfría y se impulsa con el ventilador a través de las rejillas de aireación del salpicadero. El gas vuelve a comenzar el ciclo hacia el compresor.

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¿Cuánto consume?

Pues bien, comprimir un gas cuesta trabajo y ese trabajo recae sobre el compresor. El compresor se acopla al giro del motor, mediante correa, y cuando tiene que hacer trabajo lo hace gracias a la fuerza del motor del coche. Pero claro ese trabajo termina recayendo sobre el propio motor, y si tiene que hacer más trabajo, más esfuerzo, que si estuviera moviéndose solo, sin el lastre del compresor, entonces consume más.

Por tanto, el aire acondicionado aumenta el consumo del motor. ¿Cuánto? Pues depende. ¿Y de qué depende? Pues del trabajo que le pidamos en cada momento. En general se considera que el consumo puede subir entre un 5% y un 20% (en el peor de los casos). Esto puede ser en la práctica entre un par de décimas y un litro a los cien, como mucho (normalmente son solo unas décimas).

Lo cierto es que cuanto más caliente esté el aire del interior del coche, cuanto más caliente esté el aire del exterior del coche, y cuanto más baja sea la temperatura de consigna, es decir, la temperatura que programemos nosotros mismos en los mandos del aire acondicionado o del climatizador (o sea, mucho frío), más trabajo tiene que hacer el aire acondicionado y mayor será el consumo de energía.

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Lo normal con un aire acondicionado moderno es que el compresor se apague automáticamente en cuanto ya no es necesario seguir enfriando el aire, y se vuelva a encender cuando es necesario.Cuanto menos tiempo esté funcionando el compresor, menos consumo. Si la temperatura inicial del interior del coche es de 40 grados centígrados, y queremos bajar la temperatura a 25 grados, obviamente necesitaremos menos tiempo que si la queremos bajar a 18 grados.

Como el compresor del aire acondicionado, cuando funciona, sobrecarga un poco al motor del coche, es normal también que se note una ligera disminución de las prestaciones, ya que el motor no gira solamente para hacer girar las ruedas, sino también para hacer girar el compresor que tiene que hacer el trabajo de comprimir el gas.

Así que aunque el motor siga teniendo la misma potencia, a las ruedas le puede llegar un poco menos. Se suele considerar que el aire acondicionado quita entre 5 y 15 CV, depende de cada motor, de cada coche y del esfuerzo que esté haciendo el compresor. Normalmente esto se nota más en los motores pequeños y poco potentes, pero a partir de 110 o 120 CV, se nota poco.

En los coches modernos cuando se pisa a fondo el acelerador demandando máxima aceleración, se suele desconectar el compresor temporalmente de manera automática, para no poner en apuros al conductor.

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¿Aire acondicionado o ventanilla?

Puesto que el aire acondicionado consume energía y aumenta el consumo de combustible, ¿no sería más interesante no encenderlo y bajar la ventanilla para que corra el aire y se refresque el habitáculo de manera natural? Pues sí, y no, depende.

A lo largo de los años se han hecho diferentes pruebas en laboratorio, sobre rodillos y con ventilador para simular la resistencia aerodinámica, y también en circuito, y se ha visto que depende de la velocidad a la que se mueva el coche.

El aire acondicionado más o menos va a consumir casi lo mismo circulemos a la velocidad a la que circulemos, pero la ventanilla no. Un coche tiene una determinada aerodinámica. Cuanto más aerodinámico es el coche, menor resistencia experimenta al avance a través del aire, y por tanto menos consume.

Al bajar la ventanilla resulta que empeoramos la aerodinámica del coche. O en otras palabras, “entra el aire y nos frena”, de manera parecida a como se frena un paracaídas. Esta mayor resistencia implica que el motor tiene que hacer más trabajo, es decir, más esfuerzo, para hacer lo que estaba haciendo, mover las ruedas y que el coche siga avanzando, así que tiene que consumir más.

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Lo que sucede es que el efecto de la aerodinámica sobre el consumo es exponencial, varía con el cuadrado de la velocidad. A baja velocidad la ventanilla bajada aumenta poco la resistencia aerodinámica, y el consumo aumenta también poco, pero a alta velocidad aumenta mucho la resistencia, y entonces sí que aumenta el consumo.

En general se ha visto que a partir de unos 80 o 90 km/h el efecto de la ventanilla es tanto peor. Así que por ciudad se puede ir con las ventanillas bajadas, consumiendo un poco menos que si lo hiciéramos con el aire acondicionado encendido, pero por autopista, a 120 km/h, es mejor llevarlas cerradas, pues se consume menos utilizando el aire acondicionado.

Como en tantas otras cosas, ir con la ventanilla bajada o con el aire acondicionado puesto es también una cuestión de gustos personales.

Un buen consejo, cuando regresamos al coche y nos lo encontramos como un horno, es bajar un poco las ventanillas durante los primeros minutos (una rendija), a la vez que encendemos el aire acondicionado, para que el aire caliente se vaya por corriente de convección natural (el aire caliente sube, el aire frío baja), y ayudemos a que sea más eficaz el aire frío que impulsa el aire acondicionado. Después de unos minutos las cerramos, y listo.

Fuente : http://www.motorpasion.com

Revisa los 10 puntos críticos de tu coche para verano.

Las vacaciones estivales ya están aquí. Lo que puede convertirse en ilusión y descanso puede dejar paso a la tristeza y a los nervios, principalmente porque tengamos algún percance con nuestro vehículo a la idea o al regreso. ¿Quieres saber qué partes por las más importantes y que no debes dejar pasar? Acude a un taller autorizado de la marca, los de barrio o a los cada vez más extendidos centros especializados.

1.- Neumáticos

¿Sabías que la profundidad mínima legal que deben tener las ruedas es de 1,6 milímetros? Conducir con ese nivel no quiere decir que sea del todo seguro; nos explicamos: el taco de goma de un neumático ayuda a reducir el consumo de carburante, al confort de marcha (el aire de la cámara hace de amortiguador), a evacuar agua y a frenar en menor distancia. Cuanto más próximo esté de ese límite legal más se comprometerá la seguridad vial. ¿Entiendes ahora que se le dé tanta importancia? No olvides revisar la presión de la de repuesto (si la tienes) ya que puede ser que cuando vayas a utilizarla, esté desinflada.

2.- Batería

Sin duda alguna es la principal causa para quedarte tirado este verano, como bien reflejan diversas asociaciones de automovilistas como RACE o RACC. ¿Cuánto tiempo lleva en el coche? ¿Desde que lo compraste? Suelen durar entre tres y cuatro años dependiendo del uso que se haga al vehículo. Si ha pasado ese tiempo, no está demás que pienses en sustituirla porque de su buen estado depende la vida de todos los componentes eléctricos (luces, radio, iluminación interior…).

3.- Faros y luces

Sabes que llevas una bombilla fundida desde hace tiempo, pero por desgana o por despiste, nunca la sustituyes. Ahora atardece antes, pero en la noche se hace necesario llevar una iluminación correcta. De lo contrario, los agentes pueden sancionarte…

4.- La luna bien limpia

La salida y la puesta del sol son perfectas para disfrutarlas en la montaña, en el campo o en la playa; tres opciones a cada cual mejor. Pero si no te queda otra que conducir durante el alba o el anochecer, es vital que la luna tenga los menos restos de suciedad por fuera (principalmente insectos), sin olvidar que por dentro se acumula polvo y otros restos. Una gamuza y líquido limpia cristales te serán de ayuda.

5.- La suspensión que no rebota

Comprobar que esté en buen estado es tan sencillo como apoyar todo tu peso en la parte delantera y quitarte corriendo; si se producen varias oscilaciones es que es necesario cambiar los amortiguadores (los muelles deberían durar la vida media).

6.- Es hora del aceite

Ese líquido de color negruzco que se controla a través de una pequeña barra es de vital importancia para la vida del motor. Ahora que el bloque va a trabajar a unas temperaturas más extremas  conviene hacer un cambio. Los de larga duración (denominados long life) cada vez ganan más adeptos por dos motivos: a la larga salen más rentables y duplican la distancia total recorrida (de 15.000 a 30.000 kilómetros de media). Y no olvidemos que el aceite también sirve actúa de refrigerante.

7.- Anticongelante también con calor

Efectivamente y muy relacionado con el punto anterior, el denominado anticongelante debería llamarse refrigerante. Él es responsable, junto con otros elementos, de que el propulsor mantenga una temperatura óptima de funcionamiento.

8.- Filtros

Deben estar en perfecto estado: filtro de aceite, filtro del aire, filtro del habitáculo…  Existen ofertas muy interesantes.

9.- ¿Freno o no freno?

Si aprecias que cada vez cuesta más parar tu automóvil es hora de hacer una revisión en profundidad del sistema de frenos, más ahora que puedes necesitarlo para evitar un golpe en las retenciones que se montan a las salidas y a las llegadas de los destinos.

10.- ¡No enfría el aire acondicionado!

Para paliar el asfixiante calor veraniego no hay mejor remedio que el aire fresco de un sistema climatizado, como el que llevan los automóviles. Pero para que funcione correctamente debe haber al menos una cosa en perfectísimo estado: la carga del mismo. Sin esta famosa ‘carga’, por mucho que apretemos la tecla de la nieve (y que activa el compresor de turno) no saldrá frescor.

 

Fuente : http://ww2.autoscout24.es

¿Cómo evitar esos molestos estornudos por polen al volante?

Cuando estornudamos es imposible mantener los ojos abiertos y perdemos la atención a la carretera, como mínimo, 1 segundo por estornudo.

Cómo evitar que el polen entre en el vehículo

Nuestro coche recorre por segundo entre 25 y 33 metros “sin conductor”, en la carretera esta distancia puede ser de vital importancia para reaccionar a tiempo en una frenada de emergencia, para evitar un obstáculo, para reaccionar ante una curva…

En primavera aumentan los estornudos por el polen y la alergia, así se pueden producir crisis de hasta 10 estornudos seguidos (un grave peligro). Otros efectos: mucosas irritadas, escozor en los ojos, dolor de cabeza, tos y hasta daños a largo plazo para su salud.

No podemos evitar las alergias, pero podemos minimizar sus síntomas cuando estamos en la carretera, pero ¿Cómo lo hacemos?

 

Circuito de aire en el coche

 

Teniendo el filtro del habitáculo en óptimas condiciones, clave para que el aire que respiramos en el coche sea un aire limpio, evitando considerablemente el número de estornudos y otros síntomas de la alergia que dificultan la conducción.

El filtro retiene lo que usted no desea respirar: Hasta el 100% de todas las partículas de suciedad, hollín, carbonilla, polen y polvo industrial se retienen en el filtro del habitáculo (antipolen).

Os recomendamos sustituir el filtro de habitáculo (antipolen), para que sea efectivo,cada 15.000 Km o una vez al año, es una tarea de mantenimiento del vehículo sencilla y económica que te hará más agradable la conducción y te evitará sustos innecesarios en la carretera.

Si quieres sustituir el filtro de tu coche, en nuestra tienda online encontrarás recambios de todo tipo http://www.pampanas.es/tienda/productos.jsp?filtro_referencia=FILTRO&directo=1&pagina=0&inicio_aplicacion=1

 

¿Por qué desde el 1 de enero es más caro recargar el aire acondicionado del coche?

AIRE

Realizar una recarga de gas en el aire acondicionado de nuestro vehículo  es desde el 1 de enero entre un 60 y un 80 por ciento más caro. El motivo es la entrada en vigor desde principios de año del nuevo impuesto sobre el uso de gases fluorados de efecto invernadero, recogido en la Ley 16/ 2013 de 29 de octubre.El problema es que el impuesto, que tiene una aplicación progresiva desde este ejercicio -de forma que se repercute un 33 por ciento del total este año, un 66 por ciento en 2015 y la cuota íntegra en 2016- conllevará que las recargas de gas lleguen duplicar, sino a triplicar su precio actual.
Según el sector, con este nuevo impuesto lo que sucede es que los usuarios pagan más de impuesto que de refrigerante.
Según el vicepresidente de la Asociación Malagueña de Automoción (AMA), Juan Ramón Rodríguez, el impuesto sobre los gases fluorados de efecto invernadero es superior al precio del refrigerante que utilizan la mayoría de los coches, el 134-A. «Su precio está entre los tres y 6 euros el kilo, sin embargo el impuesto en 2014 es de 8,58 euros el kilo, cantidad a la que hay que sumar el 21 por ciento de IVA. Esto hace que una recarga pase de los 50 euros que costaba en 2013 a más de 65, teniendo en cuenta que un turismo apenas necesita medio kilo de gas», explica Rodríguez.
Según la tabla aprobada por el Gobierno la cuota del impuesto para el gas 134-A que se aplicará en 2016 es de 26 euros el kilo, más el IVA, lo que significa que la recarga de gas si colocará por encima de los 80 euros, casi un 90 por ciento más que en la actualidad.