Neumáticos inteligentes

Si el comportamiento de cualquier neumático está sujeto a variables como la temperatura, la humedad o el coeficiente de rozamiento del asfalto, ¿no deberían los sistemas de seguridad tener en cuenta estos parámetros para ajustar su funcionamiento a las condiciones reales de trabajo?

Los encargados de este avance ha sido el grupo Goodyear Dunlop.

El sistema consiste en un microchip que no necesita alimentación eléctrica alguna y que es instalado en el interior del neumático. Este sistema envía información relativa a la presión, la temperatura y los datos de identificación del neumático al ordenador de a bordo del vehículo.

goodyear-dunlop-chip

Gracias al tratamiento de esta información, la centralita de control del motor del vehículo puede decidir modificar los parámetros y algoritmos que emplean sistemas como el control de tracción, control de estabilidad, o los más modernos control vectorial de par y control sobre el ángulo de guiñada.
Los resultados son prometedores hablando incluso de reducciones en la distancia de frenado gracias a la posibilidad de adaptar el ABS a las condiciones de cada situación de emergencia.

No conviene olvidar que pese al inmenso despliegue de sistemas y subsistemas que hablan de importantes mejoras en seguridad, toda su capacidad sigue estando limitada por la buena salud del equipo de neumáticos. Este hecho se pasa por alto más de lo que debería, y por ello nunca está de más realizar una cura de humildad, agacharse frente a nuestro coche, y observar que el único punto de contacto que nos mantiene sobre el asfalto son esos cuatro neumáticos.

Tras este ejercicio te preguntarás cómo los neumáticos, siendo un elemento de seguridad tan importante y tan influenciable por las condiciones meteorológicas, tiempo de uso y desgaste, a día de hoy no habían conseguido ofrecer información útil más allá de los valores de presión de inflado.

Gracias a la incorporación de este microchip en cada neumático, el usuario podrá conocer cuáles son las condiciones de trabajo, cómo evoluciona su desgaste y propiedades con el paso del tiempo, etc. Pero lo realmente importante es que serán los sistemas de seguridad los que de verdad podrán conocer en tiempo real el estado de cada neumático para adaptar el funcionamiento de los sistemas de seguridad activa a unas condiciones cambiantes con cada nuevo metro recorrido.

Llevando la tecnología a una ejemplo rápido y, conociendo la enorme influencia de los valores de presión y temperatura sobre los neumáticos, descubriremos como la entrada en acción del control de estabilidad podría contar con un enorme aliado en esta tecnología al poder conocer cuál es el verdadero límite de agarre del neumático cuando decidimos entrar en una curva más rápido de la cuenta.

Conociendo esta información generada en tiempo real, el sistema recopila datos determinando cuándo las gomas ofrecen su máximo agarre y adaptando el trabajo del sistema ABS y ESP a esas condiciones. Evitando así tener que enfrentarnos a sistemas sumamente intrusivos o sistemas que no trabajan correctamente por culpa de una anomalía sobre el neumático.

Los primeros prototipos de esta tecnología probados por Goodyear Dunlop han sido sobre la gama Dunlop SportMaxx RT, una gama de neumáticos enfocada a vehículos prestacionales que todavía encuentra mayor beneficio en el uso de esta información gracias a que las altas exigencias de sus principales instaladores hacen de valores como la temperatura de servicio un punto crucial a la hora de conseguir registros al límite.

Fuente: Goodyear Dunlop

@23MarioMD

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